La construcción de galpones llave en mano significa que una sola empresa se hace cargo de todo el proceso: proyecto, cálculo estructural, fabricación, montaje, cerramientos y terminaciones. El cliente firma un presupuesto cerrado y recibe la nave terminada y lista para operar, sin coordinar proveedores por separado ni asumir la diferencia entre presupuestos parciales.
La alternativa habitual es contratar por partes: un proyectista, un taller metalúrgico, un montajista y un contratista de obra civil. Cada uno responde por su tramo y ninguno por el conjunto. Cuando aparece un desfasaje entre el cálculo y el montaje, o entre la platea y la estructura, la coordinación queda del lado del cliente.
En Empresa Constructora Córdoba el proyecto, la dirección técnica y la ejecución están bajo la misma estructura. Un solo interlocutor, un solo presupuesto y un solo responsable por el resultado final de la obra.
Tipos de galpones y tinglados que construimos
Construimos galpones industriales para producción, depósitos y centros logísticos, tinglados para resguardo de maquinaria o mercadería, y naves comerciales con oficinas incorporadas. Cada tipo se define por la luz libre necesaria, la altura útil bajo cordón, el tipo de piso y las cargas que debe soportar la cubierta. El dimensionamiento sale de la operación real del cliente.
Un depósito de estanterías altas y un taller con puente grúa parecen la misma nave desde afuera, pero no lo son: cambian las cargas sobre la estructura, la altura útil y el tipo de piso. Un galpón sobredimensionado es plata inmovilizada, y uno subdimensionado limita la operación desde el primer día.
Por eso el relevamiento arranca por la actividad, no por los metros cuadrados. Qué se va a producir o almacenar, con qué maquinaria, con qué circulación interna y con qué proyección de crecimiento.
Galpón con estructura metálica u hormigón: cuál conviene
Para galpones industriales, la estructura metálica suele ser la opción más conveniente: permite luces amplias sin columnas intermedias, se monta en menos tiempo que el hormigón y facilita ampliaciones futuras. El hormigón conviene cuando hay exigencias particulares de resistencia al fuego, cargas muy elevadas o condiciones ambientales agresivas. La decisión se toma sobre el proyecto concreto, no por preferencia del constructor.
La ventaja operativa de la estructura metálica es el espacio libre interior. Un pórtico de acero cubre luces que en hormigón exigirían columnas en el medio de la nave, y esas columnas condicionan la circulación de autoelevadores, el layout de estanterías y la ubicación de la maquinaria.
La segunda ventaja es el tiempo. La estructura se fabrica en taller mientras avanza la obra civil en el terreno, y el montaje se resuelve en semanas. En hormigón, cada etapa espera a la anterior.
La tercera es la ampliación. Sumar un módulo a una nave metálica es una operación prevista desde el proyecto; en hormigón es una obra nueva.
Todos nuestros galpones se resuelven con galpón con estructura metálica: pórticos, correas y cubierta calculados y fabricados por el mismo equipo que ejecuta la obra. Si tu proyecto necesita solamente la parte estructural, entrepisos o cubiertas metálicas, podés ver el detalle en nuestra página de estructuras metálicas.


