La fabricación y montaje de estructuras metálicas cubre el ciclo completo de la parte estructural de una obra: cálculo, ingeniería de detalle, fabricación en taller y montaje en el terreno. En Empresa Constructora Córdoba ese ciclo lo ejecuta un mismo equipo, con cálculo estructural firmado por profesional matriculado, para naves industriales, techos y cubiertas de chapa, entrepisos metálicos y edificios comerciales.

La alternativa habitual es repartir el trabajo: un calculista por un lado, un taller metalúrgico por otro y un montajista aparte. Cada uno responde por su tramo y ninguno por el conjunto. Cuando los planos de taller no coinciden con lo que llegó a obra, o la estructura está lista antes que sus apoyos, la coordinación —y la diferencia— quedan del lado del cliente.

Acá el que calcula es el mismo que fabrica y monta. Trabajamos la estructura completa de naves nuevas —es el sistema constructivo con el que ejecutamos las naves de GALPO II— y también intervenciones sobre construcciones existentes: recambio de cubiertas, entrepisos y refuerzos. Si lo que buscás es el edificio entero, de la platea a la llave, ese servicio es la construcción de galpones llave en mano.

Estructuras metálicas para galpones y naves industriales

El galpón con estructura metálica es la aplicación más frecuente del acero en obra industrial: pórticos, correas y cubierta que resuelven luces amplias sin columnas intermedias. Fabricamos y montamos la estructura completa de naves para producción, logística y depósito, con las cargas de cada operación incorporadas al cálculo desde el inicio: estanterías, equipos suspendidos o cubiertas con exigencias particulares.

El dimensionamiento sale de la operación, no de una tabla genérica. La luz libre, la altura útil y la separación de pórticos se definen según qué va a pasar adentro de la nave, y eso evita tanto el acero de más —que es plata inmovilizada— como la estructura justa que limita la actividad desde el primer día.

Cuando la obra civil ya está resuelta o la ejecuta un tercero, entregamos la estructura calculada, fabricada y montada sobre los apoyos existentes, con la verificación técnica correspondiente. Es el esquema típico de quien ya tiene su terreno y su platea, y necesita que la parte metálica la resuelva un solo responsable.

Techos y cubiertas de chapa con estructura metálica

Un techo de chapa sobre estructura metálica resuelve superficies grandes con poco peso propio y bajo mantenimiento: correas o cabriadas calculadas según la luz a cubrir, chapa conformada y las aislaciones que pida el uso del edificio. Lo aplicamos en naves, depósitos, locales comerciales y edificios que necesitan techar, renovar o ampliar su cubierta.

En cubiertas nuevas, la estructura y la chapa se definen juntas en el cálculo: pendiente, apoyos, fijaciones y desagües forman un solo sistema. En recambios sobre construcciones existentes, el trabajo arranca por verificar qué admite la estructura de apoyo, y el montaje se programa para interferir lo menos posible con la actividad del lugar.

Entrepisos metálicos: más superficie sin obra nueva

Un entrepiso metálico suma superficie útil dentro de un galpón, depósito o local sin ampliar la construcción: la estructura se calcula según la carga real que va a recibir —oficinas, archivo, estanterías o depósito liviano—, se fabrica en taller y se monta en plazos cortos, con interferencia mínima sobre la operación.

La carga de uso define todo el proyecto: no lleva la misma estructura un entrepiso para oficinas que uno que va a recibir mercadería paletizada. Por eso el relevamiento arranca por la actividad y por la capacidad de apoyo de la construcción existente, y de ahí salen los perfiles, las vigas y el tipo de piso del entrepiso. Bien calculado, es la forma más rápida de crecer en superficie sin mudarse ni encarar obra mayor.